Ver pasar a 15.000 personas de riguroso dry-fit bajando por Corrientes con el Obelisco de fondo y el sol quemando las espaldas, tratando de no perder ese ritmo colectivo que se construye en cada una de las pisadas, ya no sorprende a ningún porteño. A fuerza de más de una década de multitudinarias carreras de calle, de quién sabe cuántos equipos de corredores y cuántos corredores solitarios que día y noche entrenan en todos sus rincones, la ciudad de Buenos Aires ha adoptado al running como una costumbre más.
Y una costumbre saludable. Cada día más lejos de la improvisación, hoy los corredores amateurs abrazan rutinas de entrenamiento más o menos exigentes, pero que coinciden en un creciente respeto por el cuerpo, aquel que habrá de afrontar el desafío de llevarnos a la meta. Es que ya no se trata de llegar a cualquier precio, sino de llegar entero, habiendo disfrutado del recorrido y del esfuerzo.
"El running ha crecido y se ha desarrollado muchísimo en los últimos años en la Argentina, y lo que se ve es que más allá de buscar mejorar los tiempos en las carreras, la gente sale a disfrutarlas, lo que hace que lo hagan de una forma más sana", comenta Néstor "Coco" Suárez, profesor de educación física y capitán de los Run Club de Nike, que ve en el corredor promedio un mayor grado de conciencia y de información sobre la práctica de este deporte.
"Cuando me preparo para cada nueva carrera, trato de comer sano, de hidratarme en forma adecuada y de dormir bien, y durante la carrera voy viendo qué es lo que el cuerpo me pide", dice Laura Herbón, abogada, de 31 años, que reconoce que su compromiso actual con la práctica del running no es el mismo que hace unos años atrás, cuando se animó a correr acompañando a su novio.
"Cuando uno empieza a correr, tiene la ansiedad de salir a fondo y después a los 300 metros no das más, lo que muchas veces te lleva a frustrarte", cuenta Laura, minutos antes de la largada de los 10K de Nike, que ayer reunieron a 15.000 corredores que, saliendo de Puerto Madero, recorrieron el microcentro porteño.
Una movida saludable
"Como un eco de lo que sucede en los deportistas profesionales, que saben cada vez más cómo tratar a su cuerpo para llevarlo a los límites biológicos, los amateurs saben cada vez más cómo cuidarse. No sólo a través del clásico «ante cualquier duda consulte a su médico», sino que, además, tienen hoy plena conciencia de la necesidad de ingerir bebidas isotónicas o agua, del día anterior comer preferentemente hidratos de carbono, elongar después del ejercicio, entrar en calor apropiadamente antes, entre otras rutinas", dice Martín De Ambrosio, autor, junto con Alfredo Ves Losada, del libro Por qué corremos. Las causas científicas del furor de las maratones (Debate).
"Hoy la gente está más informada respecto de la importancia de una alimentación saludable, armónica y equilibrada en nutrientes, no sólo para acompañar el plan de entrenamiento físico, sino por una cuestión de salud", coincide la licenciada en nutrición Ana González Pereira, capitana de los Run Club de Nike.
Quienes participan de los equipos de entrenamiento, agrega, "van incorporando de a poco la información que reciben e intentando cambiar hábitos alimentarios negativos. Si bien es un proceso que requiere de tiempo y conducta, a medida que van notando mejoras en su rendimiento y su estado de salud, se retroalimentan con la motivación necesaria para seguir modificando los hábitos".
"Siempre corrí por mi cuenta, pero en 2009 un amigo me convenció de que me una a un equipo de corredores -cuenta Jonatan Latara, de 36 años-. Descubrí que entrenar con gente que tiene la misma pasión que uno ayuda mucho: te crea un compromiso, ya no hay excusas para no salir a correr. Además, si uno sigue los consejos del entrenador, evita lesiones y es más consciente de lo que hace, ya que, de lo contrario, muchos tendemos a subestimar lo que implica una competencia por más que sea de sólo 10 kilómetros."
El que la inmensa mayoría realice ejercicios de elongación antes y después de la competencia es otro aspecto que delata el mayor compromiso con el cuidado de la salud. "Antes había cierto prurito con la elongación, sobre todo entre los varones que lo veían como algo de mujeres -dice "Coco" Suárez-. Y esto es algo que, por suerte, ha cambiado; en parte, creo yo, porque en los últimos años el yoga ha entrado mucho entre la gente."
"Antes la gente que corría, corría, y la que iba al gimnasio, iba al gimnasio. Hoy, el que corre también va al gimnasio, o hace yoga u otro deporte, lo que es buenísimo porque esa mezcla hace que se balancee mejor el entrenamiento del cuerpo, lo que colabora con el que la gente sufra menos lesiones -agrega-. Definitivamente, hoy hay más conciencia del cuerpo y esto es algo que va más allá del deporte, creo que conceptualmente es una movida hacia una vida más sana."
Pero todo lo que el corredor pueda hacer para llegar a la meta indemne es sólo una parte de la contienda, ya que en ella deberá medirse con factores ajenos e incontrolables, entre los que se destaca el clima. Basta decir que en la tarde de ayer la temperatura supero por cuatro décimas los 30 grados.
"El factor climático es fundamental en un carrera como ésta. Es imposible tener controlada la salud de los 15.000 corredores, ya que la temperatura y el porcentaje de humedad pueden hacer que desde el punto de vista sanitario haya complicaciones", comenta el doctor Diego Grippo, director médico de la Universidad de Buenos Aires y de esta edición de los 10K de Nike.
Grippo admite que distancias como ésta son tentadoras para que personas que no están en estado físico, y que quieran hacer algún desafío o cumplir alguna promesa, se arriesguen -literalmente- a correrla. Sin embargo, concluye, "lo que ves cuando mirás hacia la línea de la largada en los minutos previos al comienzo de la carrera es a 15.000 personas saltando, entrando en calor, y que dan una idea de que, globalmente, están bien entrenadas".
Tips básicos para runners
Sin perder la buena salud en el intento
Consulta médica
No sólo para obtener el apto médico que se solicita en las carreras, sino para saber cuáles son los límites de esfuerzo a respetar
Ropa adecuada
No por moda, sino para asegurar que el calzado y la ropa estarán acordes con el desafío y con el clima
Comer sano
Asegurar que uno incorporará la energía y los nutrientes necesarios para el desarrollo de la actividad
Hidratarse
De 2 a 3 litros diarios los días previos a la carrera
