La furia de Isaac pone a prueba a Nueva Orleáns

NUEVA ORLEANS.- Acompañada de lluvias torrenciales, peligrosas marejadas y fuertes vientos, la tormenta tropical Isaac desató ayer toda su furia sobre Nueva Orleáns y se convirtió así en el primer gran temporal en poner a prueba el millonario sistema de diques construido para proteger a la ciudad tras el devastador paso de Katrina, siete años atrás.

"El sistema federal de diques está funcionando muy bien", dijo el alcalde de Nueva Orleáns, Mitchell Landrieu. "No hay riesgos. Está aguantando exactamente tal como esperábamos y se desempeña como debería."

Tras el paso de Katrina, el 29 de agosto de 2005, el cuerpo de ingenieros del ejército norteamericano construyó en la ciudad 560 kilómetros de diques, con paredes corredizas contra las crecidas y 78 estaciones de bombeo. La obra tuvo un costo de 14.000 millones de dólares.

En medio de las lluvias torrenciales, Landrieu advirtió más tarde que era muy pronto para cantar victoria. "Estamos muy involucrados en esta lucha con el huracán", dijo. "Desafortunadamente, parece que esta tormenta no nos dejará", agregó.

Isaac tocó tierra anteanoche en el sudeste de Nueva Orleáns como huracán de categoría 1 y pocas horas más tarde se transformó en tormenta tropical. "Isaac se debilitó a tormenta tropical, aunque todavía existe la posibilidad de [que provoque] peligrosas crecidas e inundaciones", aseguró el Centro Nacional de Huracanes (CNH) en su último informe.

Aun cuando se pronostica que continuará debilitándose, la principal preocupación de los meteorólogos y funcionarios es el daño que podría ocasionar Isaac por su lento paso, que lo hará permanecer en la zona incluso hasta hoy.

El movimiento lento pero poderoso del huracán se hizo sentir ayer a lo largo de toda la costa norteamericana del Golfo de México y amenazaba con inundar ciudades en Mississippi, Alabama y Luisiana, con marejadas de hasta cuatro metros y vientos de 120 kilómetros por hora.

Las intensas precipitaciones, de hecho, ocasionaron ayer las primeras inundaciones en la zona. En la pequeña localidad de Plaquemines Parish, al sudeste de Nueva Orleáns, varias casas quedaron sepultadas por el agua, tras el rebalse de un dique de 2,4 metros. "Los volúmenes de agua" llevados por las ráfagas de viento "pasaron por encima del dique y lo destruyeron", precisó Billy Nungesser, líder del condado. "El huracán golpeó más duro de lo que la gente pensaba", admitió.

Las autoridades aclararon, sin embargo, que los diques que quedaron sumergidos no forman parte de la nueva red construida por el estado federal tras el paso de Katrina, que dejó más de 1800 muertos.

"El gobierno está haciendo todo lo posible" para ayudar a las víctimas del fenómeno, dijo ayer el presidente Barack Obama, que se encuentra en plena campaña en Charlottesville, Virginia. "Nuestros pensamientos están con ustedes", agregó.

Por otro lado, el gobernador de Luisiana, Bobby Jindal, informó que más de 650.000 personas, muchas de ellas en Nueva Orleáns, pero también en otros sitios, quedaron sin electricidad por el paso de la tormenta.

Estimaciones

Según las primeras estimaciones del modelador de desastres Eqecat, Isaac podría causar pérdidas por 2500 millones de dólares en tierra y en las costas de Luisiana y alrededores.

Las cifras podrían incrementarse a medida que se obtiene más información, pero los daños provocados por Isaac no se acercarían a los 125.000 millones de dólares perdidos como consecuencia del paso del huracán Katrina.

Agencias AFP, AP, ANSA y Reuters